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La protección de las manos es muy importante si se considera su constante exposición a los factores ambientales.
El diario vivir muchas veces no permite dar a la piel un cuidado adecuado, y las manos suelen ser las más perjudicadas por la falta de tiempo y preocupación. La edad, el trabajo y el clima, son elementos que contribuyen al desgaste, que en ocasiones puede ser molesto y poco estético. Lo primero es saber qué no hacer, y para esto desglosaremos cuatro medidas básicas para evitar daños innecesarios: - Todas las tareas domésticas que impliquen el uso de productos químicos como el detergente y el lavalozas, deben hacerse con guantes, para evitar así el contacto directo con las manos. - La exposición solar produce daños irreparables en la piel, por lo que se recomienda utilizar en las manos un bloqueador solar SPF 15, ojalá hidratante, para contribuir con el cuidado. - Lavarlas en exceso es un grave error, ya que las reseca, por lo que es importante no hacerlo con tanta frecuencia. - El cigarro es uno de los factores más dañinos a los que se expone nuestra piel; las manos, en particular, sufren deshidratación y destrucción de las fibras elásticas de la dermis, lo que da pie a la pérdida de luminosidad y al envejecimiento prematuro. Además de lo que NO debemos hacer para proteger nuestras manos, existen también acciones favorables, como los puntos a continuación: - El cuidado de las cutículas es de suma relevancia, ya que éstas evitan la aparición de hongos y bacterias en la piel. Es recomendable usar productos para removerlas o ablandarlas; o bien, remojarlas en agua tibia con jabón, y luego empujarlas con cuidado hacia atrás. - Usar jabones vegetales es una excelente opción, ya que éstos limpian e hidratan a la vez, sin exponer las manos a ningún químico. - Quitar el esmalte de uñas con frecuencia, en tanto, evita que éstas tomen un tono amarillento. - Para evitar el aparecimiento de hongos, se sugiere lavar bien las manos y escobillar las uñas de forma suave, de modo de no dañar la piel. - Existen también máscaras naturales que ayudan a mantener la belleza de las manos, una de ellas es la máscara de avena y miel, que nutre y exfolia. - Para concluir, otra máscara común y fácil de hacer es la de zumo de limón con agua tibia, que fortalece las uñas y suaviza la piel. Con estos simples consejos, se puede crear un hábito para evitar el daño y mantener el cuidado de las manos. Es de suma relevancia tener en cuenta que las manos reflejan la preocupación e higiene de una persona, e influye en la primera impresión que ésta pueda dar. Por Karen Pizarro Rodríguez. Periodista. |