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Llegaron a Costa Varúa como si nada hubiese pasado. Mientras Bianchi, sindicado como patas negras, hacía de DJ, el galán de Amor Ciego llevó rosas a la pasarela para su princesa, demostrando que están totalmente reconciliados.
Como si no hubiese pasado nada. Como si los rumores de infidelidades no existieran. Como si Edmundo no hubiese estado a los pies de la Virgen rezando por su felicidad. Como si Francoise no hubiese aparecido diciendo que no sabía si estaba o no pololeando.
Así aparecieron Francoise Perrot y Edmundo Varas en Costa Varúa, con total romanticismo, abrazados, besándose, como lo que son, una pareja recién reconciliada, una pareja que dejó atrás todo y, de pasada, acalló a los pesimistas de siempre que daban pésimos augurios a su historia de amor.
“Durante mucho tiempo muchas cosas han pasado. Lo que puedo decir es que estoy absolutamente enamorado de ella… Te amo mucho”, fueron las palabras que repitió una y otra vez el ex galán de Amor Ciego, mientras la chica discothequera no dejaba de besarlo.
Y el romanticismo no sólo estuvo en el camarín, también llegó al escenario. Mientras Francoise desfilaba, su enamorado subió a regalarle rosas y a dejar en claro que todo lo que se ha dicho es mentira, el embarazo, los engaños, todo, todo. Principalmente, la historia con Bianchi, ex Mekano, ex Café con Leche, ex de Francoise y DJ de la noche.
Claro, porque si a todo el mundo le llamó la atención que la rubia se expusiera a compartir un evento con el hombre que sindicaban como el causante de su quiebre con Edmundo, ellos acallaron toda crítica, llegando juntos y yéndose más enamorados que nunca, disfrutando de las antigua canciones de Café con Leche y hasta compartiendo la pasarela con Alexandra Molina, una supuesta amigui de Varas. Noche sorprendente y redonda par la pareja más polémica del momento. |